
Se me caía muchísimo el pelo con la keratina del salón. Con esta lo siento más fuerte y dejó de quedárseme en el cepillo.

Lo aplico de medios a puntas y me quedó liso y suave sin dañarlo ni caérseme. Adiós a las puntas quebradas.

Me daba miedo la keratina por el formol. Esta no huele feo y no me tumbó el pelo — al contrario, lo veo con más cuerpo.

Años de plancha me dejaron el pelo débil. Desde la primera vez lo siento más fuerte y con brillo.

Liso, suave y sin que se me caiga. Y sin pasar la plancha, que era justo lo que me lo quemaba.

Se desenreda solo y ya no se me quiebra al peinarlo. Mi pelo se ve mucho más lleno.

El brillo parece de salón, pero en casa y sin maltratarlo. No vuelvo a la keratina con formol.

Pagué al recibir, así que compré sin miedo. Llegó rápido y el pelo lo siento fuerte, no en el piso.